En unas cumbres nevadas, avanzan por el frío suelo un rubio junto a un hombre que lleva un hacha en la espalda, estos se notan un poco agotados, en especial el rubio, que tiene varias venas de enojo remarcándose en su frente, este se detiene en seco y comienza a gritarle a su compa?ero.
-?Viejo!, ?espero que no me estés haciendo perder el tiempo!, ??qué tipo de bestia podría sobrevivir en este lugar tan frío y asqueroso?!- preguntó Ame y el hombre del bigote suspiro.
-Muchacho, que tal si primero llegas a la cima antes de rendirte en medio del camino- le dijo Nolan se?alando al frente, rápidamente Ame corrió hacia el visualizando miles de dragones que parecían cuervos, de plumajes negros y ojos que resplandecían de blanco, -Preguntaste que tipo de criatura sobreviviría en este sitio, pues la más fuerte de todas- le respondió el hombre nuevamente sonriendo el rubio avanzando ambos al nido de esos dragones.
En el castillo de las sacerdotisas del bosque, concretamente en la cámara del núcleo, se encuentran tanto Sally como Kurimu tendiendo su discusión.
-?Sabes una cosa Sally?, detesto que me digan Kuri, para ti soy Kurimu Hanabira- le dijo este y ella se echó a reír.
-Como si importará, no sabes lo insignificante que eres Kurimu, mira- le dijo ella y tocó el núcleo que flotaba en el pedestal, al tocarlo este se oscureció y se deshizo en un humo negro hasta no quedar nada, de repente la piel cubierta de plasma ardiente de Sally fue liberada de su constante calor y flamas, desapareciendo estás junto con el humo negro, Sally quedo completamente desnuda, pero con su piel sana y sin quemaduras, está comenzó a tocarse mientras reía, su rostro estaba lloroso, -Que feliz me siento, por fin soy libre- decía esta abrazando su recién sanado cuerpo dándose la espalda el casta?o marchándose de allí, -?Kurimu a donde vas?
-Voy a ver si puedo hacer que mis amigos salgan de este castillo sin heridas graves, tal vez entre todos podamos derrotar a ese ser que liberaste, espero que disfrutes tu nueva vida- le decía el casta?o y ella sonrió ligeramente.
-Oh vamos Kurimu no te hagas el fuerte mírame, sé que siempre me has deseado- le decía ella girándose para verla el casta?o, ella comenzó a manosear uno de sus senos con su mano mientras pellizcaba uno de sus pezones, luego de manera lenta llevo su otra mano a su entrepierna, usando sus dedos de una forma suave para estimularse, en eso, miles de plantas que salieron del suelo le fueron conformando ropa, hasta hacerle un vestido compuesto completamente de hierba, sus plantas y raíces ahora eran verdes y se notaba robustas no como cuando las cubría el fuego, -Ven conmigo, sé que no te arrepentirás, intentare agradecerte lo que has hecho por mi- le decía ella, pero noto la seriedad en el rostro de Kurimu y ella también se enojó, -?No te hagas el fuerte ahora!
-No me hago el fuerte, sé que me sigues mintiendo, para que tu plan se complete necesitas que las otras dos mueran y liberen el elemento que tienen dentro, solo así podrás conservar tu forma actual, cuentas con que mis amigos las maten, lo siento no te voy a dejar- le dijo este y noto como la frente de la chica se remarcaban venas de cólera.
-?Maldito seas!, ?ya cállate!, ???ya deja de mirarme así!!!- le grito está surgiendo de su mano un látigo de plantas con espinas por doquier y atacando al casta?o siendo este incapaz de esquivarlo golpeándole este los ojos, rápidamente su habilidad de último recurso se activó, la moneda giro y giro cayendo al suelo con una cruz hacia arriba, de inmediato Kurimu soltó un pesado grito mientras se arrodillaba en el suelo con sus ojos sangrando, -Ni siquiera tú puedes esperar que salgan tres caras seguidas Kurimu, tienes lo que te mereces después de todo, lo que has logrado hasta ahora ha sido por pura suerte- le dijo esta y él sonrió ligeramente frustrandola más.
-Cierto, no destacó en ninguna habilidad, apenas entre a este mundo sobrenatural hace unos días, he tenido mucha suerte, las matemáticas no fallan, no puedo ganar para siempre, pero lo que si tengo es personas que se preocupan por mí- decía este recordando a la chica que pasó toda la noche a su lado cuando estaba herido de la batalla contra Sifrid, -Amigos de verdad, de los que ya te gustaría tener a ti Sally- le siguió diciendo este y ella comenzó a reír.
-?Y dónde estás esos amigos tuyos supuestamente?- le pregunto ella y Kurimu comenzó a carcajearse, detrás de la de cabellos rojizos, entre las columnas del techo una casta?a se posicionaba desde la parte de arriba justo encima de la chica cubierta de plantas.
-Ni idea, ya no puedo ver, pero algo me dice que muy cerca- le respondió el casta?o y de inmediato Sally sintió un potente despliegue de aura mirando hacia arriba encontrándose con Setsuna, está salto directo a ella aumentando la potencia de su golpe con su espíritu cubriéndose la de cabellos rojizos con un muro de raíces impactando el ataque de la casta?a contra la defensa de Sally.
En los jardines donde se llevaba a cabo la batalla de Drac y Alegrir, el peli verde con su aura atómica estaba desintegrando a cada soldado de roca y gárgola que se le lanzaba a atacar, golpeándolos y desasiéndolos al instante, este golpeó con fuerza el suelo haciendo que su aura se expandiera y desintegrara a todos a la vez, la mujer serpiente sorprendida por tal poder toco el suelo con su mano alzando un pilar de tierra, esquivando el inminente impacto de la fuerza nuclear, pero aun así el aura azabache del peli verde destrozo el pilar donde ella estaba apoyada, está se deslizó y salto esquivando nuevamente el impacto arrancándose escamas rocosas de su cola empezando a moldear estás haciendo que se volvieran dos rocas gigantes, estás fueron lanzadas de inmediato en contra de Drac pero este las recibio con sus pu?os destrozando a las dos.
-Tonto- menciono la chica serpiente sonriendo aterrizando en el suelo y Drac noto sorprendido como los restos de roca que quedaron del destrozo que hizo flotaban en el aire y comenzaron a reagruparse formando dos estacas puntiagudas que fueron a apu?alarlo de lleno, este con su pu?o desvío una de estas desintegrándola al tocarla, pero la otra le fue imposible reaccionar estando a punto de atravesarle la cabeza, este intensificó su aura reteniendo por unos instantes la estaca de piedra dándole tiempo a girar el rostro pasando el ataque de largo rasgándole un poco la mejilla por la cual sangraba, -Eso fue asombroso, eres genial- le decía la chica serpiente sonriendo mientras que el peli verde jadeaba sorprendido.
-Algo me dice que no será tan fácil- comento este y de inmediato los trozos de rocas del ataque anterior se volvieron a unir lanzándole múltiples pedradas que este esquivaba y bloqueaba con sus pu?etazos.
En otra parte del castillo, concretamente donde se enfrentaban Dylan con la maestra de las sacerdotisas, Tundra.
El azabache con agilidad comenzó a hacer girar su espada negra como un molino de viento creando una desgarradora de carne brutal, rápidamente Tundra creo a su alrededor un muro de hielo sólido que retuvo el ataque de su espada, Dylan en su otra mano creo su otra espada blanca y golpeó con la sin filo de su espada negra enterrada logrando atravesar el hielo quebrándolo estando a punto de cortar a la chica de la máscara, pero de repente el hielo que controlaba ella cambió, volviéndose líquido y está agua como una gran ola empujó con fuerza al de puntas rojizas contra la pared, este se levantó con trabajo y noto que el agua cambio nuevamente, entrando en un estado gaseoso, cubriendo toda la sala con un vapor que cegó a Dylan impidiéndole visualizar donde se encontraba la chica.
-Ya veo manipula el agua y puede cambiar su estado de agregación pudiendo controlarla en todos sus estados, pero veo una debilidad clara- decía el azabache notando como algo se movía entre el espeso vapor.
De inmediato Dylan noto como el vapor desapareció y un pilar de hielo con una gran punta afilada apunto a atravesarlo por detrás, pero este lo esquivo y movió su curva hoja apuntando al cuello de la chica de la máscara blanca, deteniendo su filosa espada justo a pocos centímetros de atravesarle el cuello a Tundra, quedando esta perpleja ante esto jadeando pesadamente.
-Solo puedes controlar el agua en uno de sus estados, por eso tuviste que disipar tu vapor para formar tu estaca de hielo, ?verdad?- le decía este mientras la chica tragaba saliva al notar que él le acercaba más el filo de su hoja al cuello, asintiendo está, -Bien, ahora, ?Dame una razón para no terminar con tu vida aquí?
Antes que la chica pudiera hablar unos shurikens verdosos fueron lanzados en contra de ella, esto distrajo por un momento al de puntas rojizas y ella los esquivo fácilmente echándose hacia detrás saliendo del rango de la espada de Dylan, este noto como esos shurikens lanzados se empezaban a deshacer en el suelo, notando que era saliva, de inmediato vio al coco flotante que los había lanzado.
-No puedo creerlo, estás vivo- decía el azabache y noto como se le acercaba un muchacho con aspecto nervioso.
-Vaya Dylan, que suerte encontrarte aquí, que alegría- comentaba este hombre riendo ligeramente rascándose la cabeza con nerviosismo, notándose con un semblante serio el azabache.
-Tío Erick, me alegra verte vivo, ?pero no entiendo la razón por la que estás aquí?- le pregunto Dylan y se notó como el semblante de Erick se calmaba un poco adoptando una mirada filosa lo cual sorprendió al azabache.
-Solo pasaba por aquí Dylan y me encontré con este castillo, entre con la esperanza de encontrar ayuda, pero, bueno me encontré está situación pintoresca- le respondió este volviendo a su semblante nervioso y comenzó a caminar hacia la chica de cabellos celestes posicionándose su coco flotante a su lado, -Bueno como sea terminamos con esta malvada mujer- dijo este sonriendo haciendo que su coco escupiera, pero antes que el ataque llegara, Dylan le hizo un enorme corte en la espalda a Erick haciendo que expulsara gran cantidad de sangre el príncipe.
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-?Qué me delató?- pregunto sonriendo Erick, empezando a carcajearse notándose que no reaccionaba al dolor de la enorme hemorragia que tenía en su espalda, tanto Dylan como Tundra quedaron perplejos al verlo.
-Todo, mi tío Erick no tendría expresiones ni palabras tan frías, no se atrevería a venir a una pelea abierta de esta magnitud y por último jamás diría de acabar con una vida humana- le respondió el azabache y la risa del príncipe callo, -Además no tenía suficiente fuerza como para resistir un ataque de Graviel como el que recibió en aquella pelea y si lo hiciera debería tener graves heridas, sabía que Sally planeaba algo y nos estaba manipulando, pero también sabía que no podría haberlo hecho sola, eres tú quien esta detrás de las cortinas, ?quién eres?
De inmediato como si de una niebla se tratara el aspecto de Erick desapareció por completo sustituyendose por el cuerpo de un joven de largos cabellos negros de tonalidades azuladas, vistiendo unas ropas negras y con unos ojos filosos que se resaltaban que estos eran de cristal, en eso a la mente de Dylan le vinieron las últimas palabras de Setsuna en su estado humano.
-El hombre de los ojos de cristal- dijo el azabache y este sonrió, alzándose en el aire haciendo gala de su alto nivel de telequinesis elevando escombros y partes del castillo haciéndoles flotar a su alrededor.
-Mi nombre es Ying, el hombre que terminará con tu vida peque?o Dylan, lo siento, pero no puedo arriesgarme- a que nadie sepa mi identidad- le respondió este portando una sonrisa dentuda.
-Ni que me fuera a dejar- comento el azabache empu?ando sus dos armas lanzándose a atacar al de largos cabellos, pero este con alzar sus manos le quitó ambas espadas del agarre de Dylan dejándolo sorprendido, de inmediato el cuerpo del azabache se quedó inmóvil y fue alzado en el aire levitando hasta quedar justo al frente de Ying, encarandose sus rostros mirándose ambos a los ojos, el azabache miró los ojos de cristal y pudo ver una bestia reflejada allí, esto lo hizo palidecer y comenzó a exhalar de manera agitada.
-Lo viste verdad, tu amiga Setsuna también paso por esto, no te sientas mal, todos tenemos una maldad interior latente que nos hace horribles, claro, todos menos yo- le dijo Ying y este noto que Tundra comenzaba a correr alejándose de allí, rápidamente ese envío las dos espadas de Dylan en contra de esta clavándose ambas en sus piernas cayendo la de cabellos azulados al suelo con un gran sangrado, -?A dónde crees que vas chica?, para tu mala suerte necesitó que mueras, así Sally podrá cumplir su objetivo y yo también.
-?Jamás dejaré que lo hagas!, ?Sally no puede salirse con la suya!- exclamó Tundra incapaz de moverse, pero de repente a su alrededor comenzó a generarse agua en gran medida creando un peque?o tsunami en esa sala, pero antes que las olas golpearan a Ying, este con su aura recubrió la enorme ola deteniéndola, -?Todavía no termino!- exclamó nuevamente Tundra volviendo gaseosa el agua escapando del agarre telequineticos de Ying, rápidamente hizo que ese vapor se convirtiera en hielo y atacará como estacas afiladas al de largos cabellos, pero este justo cuando los picos helados iban a clavarse en su cuerpo los detuvo con su aura nuevamente, su poder comenzó a aplastar el hielo hasta dejarlo desecho, de inmediato le envío un gran escombro de roca hacia Tundra siendo está incapaz de moverse para esquivarlo por sus heridas, aplastándole el escombro su cuerpo, dejándola en el suelo destrozada con huesos partidos, perforando su piel y en un charco de sangre.
-Debilucha- dijo solamente Ying y noto que Dylan intentaba moverse dejando sorprendido al de los ojos de cristal, ya que el muchacho estaba rompiendo su agarre, -Asombroso, hermoso Dylan, no esperaba que tuvieras esta voluntad tan fuerte.
-Yo te mataré, no dejaré que ni tu ni Sally ganen, no van a lastimar a nadie más, incluso si tengo que volverme un monstruo vengaré al tío Erick- le dijo el azabache notándose que sus pupilas se dilataban y se volvían de color amarillo.
-Idiota, deberías tener más cuidado con lo que dices, siempre estás en peligro de sellar un contrato apresor con la persona equivocada, aunque era inevitable, una vez que miras mis ojos y contemplas la verdadera forma de tu alma, es solo cuestión de tiempo que te transformes- comentaba el portador de los ojos de cristal notándose como el cuerpo de Dylan comenzaba a cambiar, sus extremidades se alargaban volviéndose su piel grisácea, se escuchaba el crujir de sus huesos, su cara también se deformó mientras el pelo conseguía más volumen en su cuerpo extendiéndose por todo este, -Bello...
Ying contemplaba como Dylan se había transformado en un hombre con aspecto de lobo, de pelaje azabache y mandíbulas afiladas salivando en gran medida, la feroz bestia que ahora era Dylan intento morder a Ying, lanzándole una mordida que le podía haber arrancado la cabeza, pero el aura de este se interpuso haciendo que el hombre lobo quedara totalmente inmóvil bajándolo al suelo con su poder de telequinesis.
-Ahora te ense?aré lo cruel que puedo llegar a ser Dylan, espero que disfrutes- le decía Ying haciendo con su poder que el licántropo caminara avanzando hacia la destrozada Tundra que veía como esa bestia se acercaba a ella, está no tenía fuerza ni para quejarse por lo que cerró los ojos, de inmediato Dylan comenzó a llorar.
-Estás llorando Dylan, no seas patético, eres mi preferido en toda esta batalla, solo hazlo, ja, ja, ja, no te preocupes no tendrás que hacerlo, yo lo haré- le dijo Ying alzando su mano y de inmediato el brazo del licántropo se levantó preparando sus feroces zarpas enviando un garraso hacia la chica de cabellos celestes, el zarpazo de Dylan arranco de cuajo la cabeza de Tundra rodando esta por el suelo manchándose todo de sangre, -Felicidades ahora eres un asesino, ?qué dices?, ?qué no puedes vivir con el peso?, tranquilo, no tendrás que hacerlo- dijo nuevamente este levantando su brazo, de inmediato el cuerpo de Dylan fue alzado en peso chocando contra el techo y de forma rápida Ying comenzó a agitar su mano, haciendo que el cuerpo del licántropo chocara contra toda pared de la habitación repetidas veces hasta estamparlo por última vez contra el suelo dejando un gran cráter en el lugar y en este totalmente roto y derrotado residía el cuerpo de Dylan totalmente inconsciente.
Las risas del llamado Ying crecían al ver la devastada escena que tenía delante, pero de pronto su risa se sustituyó por una leve sonrisa, noto cómo el cuerpo de la mujer de cabellos celestes se comenzó a derretir y de pronto se volvió líquido completamente convirtiéndose en agua, pero no una peque?a cantidad, sino en una enorme inundación que destrozo el edificio y todo lo que estaba en él agujereando el castillo escapándose esa agua hacia afuera, de inmediato se comenzó a moldear tomando el aspecto de un gigante compuesto de agua, pero algunas partes de este eran sólidas, de hielo y otras eran vapor gaseoso, este coloso líquido comenzó a caminar alejándose del sitio, en los jardines tanto Drac como Alegrir que luchaban contemplaron esto, quedando perpleja la mujer serpiente.
-No puedo creerlo, Tundra ha muerto y el elemento que residía en su interior fue liberado, eso significa que Sally ya libero el núcleo de Alkiror- comentaba la rubia mientras estallaba en llanto, de inmediato el peli verde de ver esto detuvo su ataque suavizándose su semblante, -Por favor, ayúdame a salvar lo poco que quedara de nuestro reino- le rogó la chica serpiente arrodillándose en el suelo a los pies de Drac.
-Está bien, levántate por favor, nosotros solo queríamos rescatar a nuestro amigo, ese lugar explotó, debo ver cómo están Dylan y los demás, vamos- le dijo el peli verde extendiéndole su mano a la chica, aceptándola está levantándose, de inmediato ambos avanzaron hacia la edificación destruida.
Al llegar estos se encontraron con una destrucción absoluta del lugar, pero de repente todos los escombros comenzaron a flotar y entre ellos se encontraba el hombre de los ojos de cristal sorprendiendo esto tanto a Drac como a Alegrir, de inmediato el de largos cabellos los vio en el lugar.
-Otra de las sacerdotisas y asumo que eres el hombre con el poder de los dioses, quien manipula la fuerza nuclear fuerte, deseaba conocerte- hablo Ying notándose como el aura de Drac se intensificaba notándose su color azabache haciendo sonreír al psíquico.
En otro sitio diferente, donde se había desarrollado la batalla verbal entre Sally y Kurimu, irrumpiendo en esa Setsuna, se encontraban ambas féminas mirándose cara a cara, Sally había logrado salir ilesa del brutal ataque que le había lanzado la casta?a, pero se notaba que rebozaba de cólera.
-?Maldito ser horripilante!, ?perra!, ?te voy a hacer trizas!- exclamó la controladora de la vegetación, haciendo emerger múltiples raíces espinosas de gran grosor del suelo enviándolas como fuertes látigos contra la casta?a.
-Tú... eres la maldita...- se forzó para hablar Setsuna comenzando a correr a cuatro patas esquivando los brutales ataques de las plantas de Sally haciendo gala de su gran elasticidad, en el suelo toco con sus manos varios trozos de rocas reuniéndose las piedras formando dos serpientes echas de estas, estos seres recién creados se deslizaron intentando atacar a Sally, pero está apretando los dientes hizo emerger del suelo un enorme árbol que destrozo a esos seres, rápidamente Setsuna, intensificando su fuerza física con su aura le asestó varios zarpazos al árbol cortándolo avanzando si cuartel hacia la de rojizos cabellos.
-?Aléjate de mí!- grito Sally haciendo que múltiples raíces se entrelazaran generando una red que la protegía, pero la casta?a empezó a reunir su aura en su mano enviando una esfera echa de su espíritu que lanzo y fue destrozando las raíces fácilmente, Sally esquivo ese ataque echándose hacia un lado.
Setsuna hizo que su aura aumentará notándose como está se rasgaba la voz de un grito rodeándose de una intensa aura que se fue moldeando hasta formar la cabeza de un enorme dragón chino, enviando mordidas, la cabeza de aura de Setsuna mordía y desgarraba con facilidad cada raíz que Sally hacía emerger, está notándose que su frente sudaba y con una respiración entrecortada hizo que se generara un enorme árbol, pero este tenía aspecto humanoide, de gran robustez y grueso con una enorme boca en el centro de este, de inmediato fue a golpear a Setsuna siendo esta incapaz de esquivar el golpe de este ser, al recibir el impactando su pu?o, Setsuna lo retuvo con su aura salvaje, logrando destrozar la mano del árbol humanoide.
-Imposible- dijo solamente Sally viendo como con el poder de su aura, la casta?a destrozaba su creación a puros golpes y zarpazos, saltando y avanzando hacia ella, resignada la de rojizos cabellos dejo de moverse y de pensar, siendo golpeada por una patada frontal de Setsuna que la tumbó en el suelo, allí está se paró encima y comenzó a golpearla repetidas veces en el rostro sin presentar ningún tipo de lucha la chica.
-Tú... eres...la fea...tú eres... la traicionera- le decía con trabajo la casta?a mientras la seguía golpeando llenándose su mente de recuerdos, de las sonrisas que le dedico cierto casta?o y de como ella lo apu?alo arrojándolo a un río, entre sus enredados mechones que le cubrían los ojos, se pudo ver un ojo azulado, por el cual lágrimas caían, pero Setsuna siguió golpeando a Sally de manera repetida hasta que sintió una voz conocida hablarle.
-Ya basta... Setsuna...no la mates por favor- le rogó Kurimu asintiendo la casta?a retrocediendo hasta posicionarse a su lado notándose que la de rojizos cabellos comenzaba a expulsar lágrimas.
Continuara...

