home

search

Ixen y Domenico

  —Ya te he dicho cien veces, Domenico, que no llevo dados

  —Vuelve a mirar, por si acaso.

  —No. Y deberías dormir, ma?ana temprano volveremos al camino.

  —?Volver? ?Pero si estamos acampados justo en medio del camino! De hecho, estaremos toda la noche en el camino… je, jeje…

  —Nos ayudará a no perdernos y además ahorraremos tiempo.

  —Sobre todo si pasa una carreta, si reaccionamos pronto a lo mejor podemos montarnos antes de que nos aplaste.

  —No seas tan impertinente chaval, y duérmete ya. Yo haré guardia.

  Domenico suspiró y se dio la vuelta en su manta—sobre, dejando al descubierto su clareada coronilla; cosa que le hizo a Ixen pensar que quizá no fuera tan chaval.

  The narrative has been taken without permission. Report any sightings.

  Domenico, por su parte, estaba sorprendido por el dispositivo de acampada que aquel hombre había montado. Pasarían la noche bajo algo como una carpa con otra sobrecarpa para la lluvia y unas mantas para dormir en forma de oruga, incluso había una especie de hornillo. El petate de aquel tipo parecía no tener fondo. Bueno, quizá no lo tuviera. Lo que desde luego no tenía eran dados. Ni cartas, ni alcohol… ?a qué seminario habría ido? Todo el mundo sabía que si algo se aprendía en los seminarios era jugar a las cartas… tanta carpa y tanto invento… definitivamente, el alojamiento no era nada discreto, pero sí que era cómodo… y cálido… y Domenico cayó dormido.

  Ixen comenzó su guardia alternando la lectura religiosa con otros pensamientos menos solemnes: ??qué edad tendría? No, en serio, estaba casi tan calvo como él…? Luego seguía leyendo ?quizá había repetido muchas veces, con eso de la reforma…?

  Ante el inminente riesgo soporífero de su animada lectura dejó aquel pesado libro a un lado y comenzó a dar paseos en torno a su base, como un buen centinela. él custodiaría su encargo y a su protegido y los protegería ante cualquier malhechor, alima?a o ejército. Con los cinco sentidos puestos en su entorno, no había terminado su primera vuelta de reconocimiento cuando comenzó a llover de nuevo. Volvió dentro y retomó su lectura.

Recommended Popular Novels