Sigo alternando la mirada entre Xia y Lianhua, incapaz de decidir hacia cuál de las dos fijar mis ojos por más de unos segundos, mientras Lianhua todavía sostiene el zurrón en sus manos como si no fuera más que un objeto cualquiera.
"?Es eso una bolsa de almacenamiento?", pregunta Xia de repente, con su tono lleno de un entusiasmo casi infantil.
Lianhua asiente sin vacilar.
"Sí, lo es", dice con una calma que contrasta con la reacción inmediata de Xia.
"?Eso es increíble!", exclama mientras se inclina hacia adelante con los ojos brillando. "?Una bolsa de almacenamiento real! ?Son muy raras! Incluso en mi familia solo teníamos una."
La emoción en su voz se quiebra de repente y un leve espasmo cruza su rostro mientras se hace el silencio.
La sonrisa se borra de su rostro y baja la mirada mientras sus hombros empiezan a temblar.
Y entonces, sin un sonido, las lágrimas empiezan a deslizarse por sus mejillas.
Sin pronunciar palabra, alargo mi brazo para tomar su mano con suavidad y, con el pulgar, empiezo a acariciarle el dorso en silencio, sin necesidad de palabras.
Me siento impotente, pero al menos, puedo acompa?arla en este instante.
Es la primera vez que la veo llorar así, aunque supongo que lo habrá hecho cuando no estaba delante. Pero imagino que es bueno que por fin lo externalizado con gente delante, eso significa que confía en nosotras.
Pero mientras espero a que se calme, mi mente se distrae y termina sumando dos y dos. Una bolsa de almacenamiento, una bolsa que por dentro es más grande que por fuera. Algo que he leído mil veces, que he visto en novelas, en videojuegos, en historias donde un aventurero o mago metía dentro un arsenal entero o el equipaje de una vida. Demonios, hasta Mary Poppins tenía una. E incluso aquí lo he leído algo similar en alguna que otra historia, aunque solo de refilón.
Pero descarto mis pensamientos porque ahora tengo cosas más importantes en las que pensar y le pregunto a Xia en voz baja "Xia, ?estás bien?"
Ella asiente pero no habla. Simplemente se limita a cerrar los ojos y aferrarse un poco más a mi mano, como si necesitara esa ancla para no perderse.
Mientras le paso los dedos por los nudillos, mis ojos se desvían hacia Lianhua, la cual bebe un sorbo de té con la misma tranquilidad de siempre, como si confiara en que tuviera todo controlado y pudiera encargarme perfectamente de lo que estaba haciendo.
Pero me doy cuenta de que algo no cuadra.
Su comportamiento ha sido extra?o desde que empezó a contarnos lo del Fragmento Celestial. Ha sido demasiado abierta, demasiado generosa con la información que ha estado dando delante de Xia. Ense?ar la bolsa de almacenamiento, mencionar la formación, hablar del edificio subterráneo.
No es que esos secretos sean imposibles de compartir, pero Lianhua no es alguien que hable fácilmente. Al menos, no con cualquiera.
Normalmente esas cosas me las contaría a solas. O, como mucho, a mi madre. No a Xia. Y definitivamente no sin haberme preguntado antes. Y sin embargo, lo ha hecho. Todo esto huele a algo más.
La observo con mayor atención y noto que su mirada permanece en la taza, pero está claramente observándonos con atención.
Estoy segura. Apostaría mi mano derecha, la misma que ahora acaricia la de Xia, a que se encontró con Ling Tian en el Fragmento Celestial. Y lo que ha contado hasta ahora, todo lo que ha compartido delante de Xia, son piezas secundarias.
Paso algo realmente gordo en el Fragmento Celestial y esta relacionado con Ling Tian, estoy segura, ya que si fuera sobre mi hermanastro se lo habría dicho a mi madre. Todo lo demás no es más que una cortina de humo.
Pero no puedo preguntarle todavía. No con Xia delante y menos en el estado en el que esta.
Xia inspira hondo de repente y su respiración se vuelve más regular, por lo que vuelvo mi mirada hacia ella, por lo que veo como abre los ojos poco a poco y me mira con una expresión más serena y agradecida.
"Ya está", me dice con una voz baja y apagada, pero estable. "Gracias, Wen. Ya estoy bien."
"?Estás segura?", le pregunto, sin soltarle todavía la mano. “Podemos dejar el resto para ma?ana si necesitas mas tiempo.”
Ella asiente y suelta un peque?o suspiro.
"No quiero interrumpir", me dice. "Y también quiero saber cómo termina la historia."
Asiento en silencio mientras la observo unos segundos más para asegurarme de que de verdad se ha calmado, y luego me giro hacia Lianhua que esta esperando en silencio a que le diga algo.
"Entonces...", le digo, "?el resto de las cosas que me dijiste que encontraste están en esa bolsa de almacenamiento?"
Lianhua asiente mientras me dice "Sí, Zhāohuán Wen. Todo está dentro."
No puedo evitar que mis ojos se iluminen ante esa respuesta y extiendo los brazos hacia ella, como si tuviera cinco a?os y acabase de ver un regalo de cumplea?os.
"?Dámela! ?Quiero sacar lo objetos yo misma!” exclamo con toda la emoción que puedo reunir ante la perspectiva de tener un objeto mágico en mis manos.
Pero Lianhua niega con la cabeza suavemente.
"Lo siento, Zhāohuán Wen", me dice con una voz serena y sin rastro de burla o condescendencia. "Pero no puede usarla todavía. Para acceder a una bolsa de almacenamiento necesita haber alcanzado el nivel de cultivo necesario para tener abierta al menos su primera puerta. Y aún está lejos de eso."
Dejos caer mis brazos con dramatismo, los cuales golpean levemente mis piernas mientras pongo cara de absoluta decepción y exclamo con toda la teatralidad de la que soy capaz "?La vida es injusta! ?Siempre me arrebata las cosas buenas justo cuando las tengo delante!"
Con eso consigo que Xia suelta una risita suave, aunque apagada, mientras en el rostro de Lianhua se forma una peque?a, casi imperceptible, sonrisa. Incluso ella no ha podido resistirse a mi dramatismo.
Tras mi acto de comedia lanzo un suspiro de resignación por no poder jugar con la bolsa de almacenamiento y, alzando un poco la voz, le pregunto a Lianhua "?Son muchos los objetos que encontraste? Porque si lo son, quizá sería mejor dejarlo para otro día. Puede que sea más práctico que termines primero de contarnos la historia."
Lianhua guarda silencio solo un momento, como si lo sopesara con cuidado, antes de responder.
"La verdad es que no lo sé, Zhāohuán Wen", dice al fin con honestidad. "Solo la revisé por encima cuando la cogí. Lo único que conozco bien son los objetos que yo misma metí dentro, como los papeles que saqué antes, ya que los guardé después de encontrar la bolsa para protegerlos mejor."
Asiento lentamente soltando otro suspiro, aunque esta vez más corto.
"Entonces lo dejamos para otro día", le digo. "Y hacemos un inventario más detallado y pormenorizado cuando tengamos tiempo. Por ahora, es mejor si sigues con el relato."
Lianhua asiente sin palabras, como si estuviera de acuerdo, y apoya brevemente la mano sobre el borde de la silla antes de acomodarse mejor.
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"Después de encontrar la bolsa de almacenamiento todavía no había terminado de registrar la habitación", continúa con la historia.” Y como ya había algo que había sobrevivido, decidí terminar de revisar el lugar, lo cual me llevó un periodo más."
Hace una pausa breve, luego levanta ligeramente una ceja antes de decirme "Y encontré un objeto más bastante extra?o. ?Desea verlo, Zhāohuán Wen?"
"Claro", respondo de inmediato. "Mejor sácalo ya y lo separamos del contenido original de la bolsa, así no se mezcla con el resto de los hallazgos."
Lianhua asiente con suavidad, mete la mano en la bolsa de contención y alzo la ceja al ver como su brazo se sumerge más de lo que debería permitir una bolsa de ese tama?o, algo que no había pasado al sacar los papeles antes. Tras unos segundos, extrae con cuidado algo que brilla con una luz azulada tenue.
Una gema, para ser más exacto una gema de lapislázuli de unos veinte centímetros bellamente tallada con la forma del Udyat, más conocida como Ojo de Horus, lo cual ya realmente no me sorprende demasiado. A estas alturas podría sacarme una copia de la Esfinge de Guiza en miniatura y solo parpadearía con cansancio.
Extiendo las manos y Lianhua la deposita con delicadeza en mis palmas. La siento más pesada de lo que parece, y por extra?o que parezca, mucho más fría.
Xia se inclina hacia mí, su curiosidad brillando de nuevo en sus ojos, aunque esta vez permanece en silencio.
A simple vista noto que la gema, en algún momento, tuvo que haber estado engarzada en algún tipo de soporte, ya hay peque?as marcas irregulares en su borde inferior, como de presión.
Lo más probable es que la explosión que devastó la habitación la arrancara de su base. El milagro es que no se rompiera por completo, aunque sí veo una peque?a red de grietas finas, casi invisibles, cruzando su parte inferior.
Dejando un examen más detallado para más tarde, dejo la gema encima de los pergaminos en la mesa que tengo al lado y me vuelvo de nuevo hacia Lianhua.
"Continúa", le digo con tono neutro, casi profesional, como si todo esto me hiciera volver a viejos hábitos y esto fuera una reunión de investigación académica en alguna universidad y no una charla en una sala rodeada de muebles lacados y cojines de seda.
"Después de encontrar la gema," prosigue Lianhua sin inmutarse por mi tono. "Decidí que ya no valía la pena seguir perdiendo tiempo en esa habitación. Ya había encontrado suficiente, y lo que quedaba no prometía gran cosa."
Se acomoda ligeramente y entrelaza las manos sobre su regazo mientras me dice "Regresé al segundo piso y dediqué el resto del día a copiar lo mejor que pude los esquemas que había en la cámara central."
Al escuchar eso, extiendo las manos sin decir nada ya que sobran las palabras.
Lianhua, sin molestarse siquiera en preguntar, introduce una vez más la mano en la bolsa de almacenamiento y esta vez extrae un fajo de papeles que reconozco de inmediato. Son de los que le metí en la mochila antes de que partiera y las hojas están ahora cubiertas de marcas, líneas y símbolos.
Pero no los miro y los dejo directamente encima de la mesa, justo al lado de la gema y los pergaminos antiguos, ya que no me apetece sentir cómo mi Bendición se activa de nuevo esta noche, en caso de que lo haga.
"El resto de la historia es mucho más simple", nos dice Lianhua, con su tono volviéndose más ligero, como si sintiera que lo difícil ya ha pasado. "Esa noche dormí dentro del edificio, ya que era un lugar más seguro que acampar afuera."
"Y al día siguiente, con el cierre del Fragmento Celestial acercándose, salí del edificio", continúa contándonos. "Primero fui a la orilla del río para rellenar mis reservas de agua y comida, algo que ahora era mucho más fácil con la bolsa de almacenamiento, aunque preferí ocultarla entre mis ropas. No quería tentar la codicia de algún cultivador avaricioso que pudiera reconocerla."
"No fue mala idea", le digo. "Una bolsa así puede tentar a mucha gente."
"Después de eso", continua. "Emprendí el camino de regreso hacia la entrada del Fragmento Celestial a través del desierto."
“El viaje de regreso por el desierto fue mucho más tranquilo que el de ida”, nos sigue diciendo Lianhua. “Las bestias espirituales eran mucho más escasas que a la ida, apenas vi rastros o huellas recientes y lo único que tuve que esquivar fueron los grandes gusanos.”
Hace una pausa breve y me mira como para confirmar si desea que continúe. Asiento con la cabeza, y prosigue “Fue más común encontrarme con cultivadores que también emprendían el viaje de regreso. Algunos iban solos, otros en grupos peque?os. Evité todos los encuentros siempre que pude. No quería arriesgarme a que alguien notara la bolsa escondida entre mis ropas.”
La comprendo perfectamente. Con un objeto así, cualquier mirada de más podría convertirse en una amenaza.
Pero antes de que pueda hacerle una pregunta, la voz de mi madre resuena desde el otro lado de la puerta de forma inesperada “?Wen? ?Estás dentro de la habitación?”
Me sobresalto y respondo por reflejo “Sí, madre. Estamos dentro.”
La puerta se abre sin más anuncio y aparece cruzando el umbral con paso decidido mientras, como siempre, le sigue Lingxi. Pero en cuanto veo el rostro de mi madre, me incorporo un poco más., ya que tiene el ce?o fruncido, los labios apretados y los ojos, aunque aún firmes, muestran una inquietud que pocas veces le he visto.
“?Qué sucede?”, le pregunto con rapidez. “?Ha pasado algo?”
“Estoy intentando averiguar qué pasa”, responde sin rodeos, cerrando la puerta tras de sí. “En la ciudad están empezando a formarse tumultos y no se la razón. Y no solo eso, sino que Sun Chao y su sequito todavía no han aparecido, por lo que mucha gente está empezando a ponerse nerviosa, así que he ordenado a la Nei Baihu que ponga a las Nei Wei en alerta.”
Eso me hace parpadear, ya que si mi madre ha puesto a las Nei Wei están en alerta, significa que la situación puede ser más seria de lo que aparenta.
Mi madre recorre la estancia con la mirada, sus ojos deteniéndose en nosotras. Entonces pregunta con calma, aunque su tono no deja de ser inquisitivo “?Por casualidad tenéis algo que contarme?”
Miro a Lianhua por el rabillo del ojo, pero su rostro no ha cambiado en lo más mínimo ante las palabras de mi madre. Ni una línea de tensión, ni un parpadeo, parece la encarnación misma de la indiferencia.
No puedo dejar de pensar que menos mal que al final desistí de introducir del póker, nunca habría podido ganarle.
“No realmente”, respondo dejando de lado mis pensamiento aleatorios, forzando la voz a sonar natural a pesar de mis sospechas de que Lianhua me oculta cosas sobre lo pasado en Fragmento Celestial, al menos de momento. “Estábamos escuchando lo que Lianhua encontró en el Fragmento Celestial.”
Se?alo con exageración la mesa a nuestro lado donde están los pergaminos, los papeles llenos de esquemas y la gema de lapislázuli, al mismo tiempo que empiezo a hacerle discretos gestos a Lianhua para que oculte la bolsa de almacenamiento que aún descansa sobre sus piernas.
Lianhua capta la se?al y, sin que su expresión cambie en absoluto, deja caer una de sus mangas y la parte superior de su chaqueta sobre la bolsa con un movimiento fluido tan natural que nadie ajeno lo notaría.
Mi madre se acerca a la mesa, y sus ojos se fijan en la gema. La contempla con atención durante unos segundos antes de hablar “Es muy bonita.”
“?Verdad que sí?”, digo con un entusiasmo casi descarado. “Lianhua siempre ha sido la mejor. Tienes que oír dónde la encontró.”
Intento sonar lo más natural posible, y por la expresión de mi madre, no estoy segura de sí me cree o simplemente decide no presionarme.
Suspira, sacudiendo ligeramente la cabeza.
“No tengo tiempo”, dice al fin. “Solo he venido a decirte que por hoy no salgas de tu habitación. Te traerán la cena aquí.”
Asiento con la cabeza, sabiendo que discutir no serviría de nada.
Entonces se vuelve hacia Lianhua.
“Ma?ana quiero un informe detallado sobre lo que sucedió en el Fragmento Celestial. Hoy no tengo tiempo para nada más.”
Lianhua hace una leve reverencia desde su silla, sin decir palabra.
Y sin a?adir nada más, mi madre se da la vuelta y abandona la habitación con la misma rapidez con la que entró mientras Lingxi le sigue sin decir una palabra.
El silencio que queda tras su partida es espeso. Solo se rompe cuando suelto un suspiro y dejo caer la cabeza ligeramente hacia atrás.
“Supongo que el resto de tu historia es que cruzaste el desierto y saliste del Fragmento”, le digo a Lianhua sin mirarla aún.
“Sí, Zhāohuán Wen”, responde simplemente.
Asiento una vez más mientras digo “Entonces dejémoslo ahí por hoy. Con lo de mi madre se me han quitado las ganas, además de que pronto será el momento de la cena.”
Ambas asienten en silencio a mis palabras.
Pero aún me queda algo que decir.
“Antes de terminar”, a?ado volviendo a enderezarme. “Quiero pediros algo a las dos. El tema de la bolsa de almacenamiento. Quiero que sea secreto para todo el mundo, incluso para mi madre.”
Lianhua me observa unos segundos y luego pregunta, sin reproche pero con curiosidad mientras me pregunta “?Hay alguna razón especial para ello, Zhāohuán Wen?”
Niego con la cabeza lentamente.
“Ninguna razón concreta”, le contesto. “Solo que me gustaría tener algo que sea solo mío. Probablemente en algún momento cometeremos un error y mi madre terminará enterándose, pero mientras tanto me gustaría que fuera nuestro peque?o secreto.”
Me vuelvo hacia Xia, que hasta ahora no había dicho nada. Tiene las piernas cruzadas y los dedos entrelazados, pero sus ojos están atentos.
“?Estás de acuerdo conmigo?”, le pregunto.
Xia asiente con una sonrisa peque?a y alarga una mano hacia mí mientras estira el dedo me?ique “Entonces, una promesa de me?ique.”
Le devuelvo la sonrisa y engancho mi me?ique con el suyo, sellando el pacto sin necesidad de palabras.
Luego me giro hacia Lianhua y le digo “Guarda la bolsa de almacenamiento en un lugar seguro. Ya miraremos su contenido en un momento más discreto. Por hoy, lo mejor es no llamar la atención y simplemente relajarnos hasta que llegue el momento de dormir.”
Lianhua asiente en silencio y con un gesto fluido desliza la bolsa debajo de su manga, ocultándola en algún pliegue interior de su ropa que no sabría decir dónde empieza ni dónde acaba.
Mientras tanto, yo me acomodo de nuevo en mi silla mientras reflexiono sobre lo que me ha contado Lianhua, lo que me ha dicho mi madre y sobre lo que se dé Ling Tian y sus razones para ir al Fragmento Celestial.
Estoy segura de que el revuelo en la ciudad se debe a el y sus actos en el Fragmento Celestial, y como me dije antes, estoy segura de que Lianhua se encontró con el y no ha querido contármelo por que estaba Xia delante, pero ya me lo contara luego, no tengo prisa incluso con lo que me ha contado mi madre, no es como si fuera a enredarme en la política de la ciudad.
El tema de mi hermanastro es harina de otro costal y no estoy segura de si Lianhua sabe algo o no, o aún peor, este involucrada en su desaparición.
Solo me queda rezar para que la broma que me hizo mi madre aquel día en el patio sobre tener que manejar su muerte al final no venga a morderme el trasero.
Que piensas de la nueva novela.

